Guía básica de cuidado de orquídeas


Riego, humedad y temperatura. Todo lo que necesitas saber sobre el cuidado de las orquídeas.

Las orquídeas probablemente son las plantas decorativas más apreciadas por la belleza de sus flores, por la textura y colores de sus pétalos. Al mismo tiempo, son plantas que requieren de cuidados específicos para mantenerse sanas. A la mayoría de las personas que compran orquídeas, se les acaban muriendo a las pocas semanas. En este post te vamos a contar cómo cuidar una orquídea para que decore tu casa y que vuelva a florear.

Sigue los consejos y conseguirás tener orquídeas saludables, que florezcan el mayor tiempo posible y que hagan ver tu casa digna de fotografía.

Lo primero que tenemos que tener en cuenta, es que las orquídeas son plantas que, en su mayoría, provienen de climas tropicales, por lo que es indispensable controlar la temperatura y la humedad en el ambiente.

Iluminación para orquídeas

 Ubicar el espacio donde la vas a poner, es la primera consideración que tenemos que tener para que la orquídea logre adaptarse a su nueva casa; Dicho espacio debe ser: iluminado, sin que reciba rayos de sol directos.

Todas las plantas necesitan de luz para vivir, pero no todas aguantan el sol directo o la falta de iluminación. Una ubicación adecuada sería cerca de una ventana, donde recibirá mucha luz, que entrará bastante tamizada.

Maceta transparente

Muchas personas no lo saben, pero es de suma importancia que las raíces de la orquídea se mantengan dentro de una maceta o un contenedor transparente. Esto se debe a distintas razones. Para empezar, con una maceta plástica es más fácil controlar si existe un exceso de raíces o plagas y, en general, nos ayuda a vigilar que la planta este bien de salud. Aunque, sobre todo, las macetas transparentes permiten que la luz del sol acceda a las raíces y de esta forma obtengan los nutrientes que necesitan. Y si se prefiere, la maceta de plástico también se puede colocar dentro de una maceta decorativa más grande para que la planta quede todavía más bonita.

Corrientes de aire

 Las orquídeas necesitan una buena cantidad de aire, debemos asegurarnos de que la habitación en donde las tenemos, posea un mínimo de ventilación diaria, pero con el cuidado de que no deben exponerse a fuertes corrientes de aire directo.

La renovación del aire es necesaria para evitar la aparición de todo tipo de enfermedades, pero sobre todo las causadas por los hongos. Una alta concentración de humedad, junto con una alta temperatura y un aire viciado, son el caldo de cultivo ideal para los hongos, las bacterias y los virus.

Como dato curioso y para estar alerta, evita tener las orquídeas cerca de un recipiente con manzanas, frutas, nueces o tomates, ya que estos vegetales emiten una hormona para el crecimiento en forma de gas, que provoca la maduración de los capullos y su caída prematura, incluso sin abrirse.

 Humedad del sustrato y el riego

 Las orquídeas son flores que en su estado natural crecen en bosques tropicales y pantanosos. Así que es aconsejable conservarlas en entornos con condiciones similares. Los trozos de corteza (sustrato) no retienen la misma cantidad de agua que la tierra para macetas y absorben la humedad que las raíces necesitan. Además, dado que las cortezas están sueltas, las raíces pueden recibir el aire suficiente para que se puedan secar con facilidad y por último tienen todo el espacio que necesitan para florecer.

Si las riegas con una regadera es muy fácil que las raíces reciban demasiada – o demasiado poca – agua. El agua tiene que llegar a todas las raíces, y solo cuando nos hemos asegurado de que están secas después del último regado. Debido a su hábitat natural, las orquídeas están acostumbradas a las tormentas tropicales, por lo que necesitan que la superficie en la que crecen esté completamente empapada. En líneas generales, deberías sumergir la planta una vez por semana (o más o menos veces dependiendo de la estación y de si la planta está seca).

Es importante drenar correctamente las raíces de tu planta, las orquídeas necesitan la cantidad justa de agua para empapar la superficie en la que crecen, pero no deberían mantenerse sumergidas en agua después del regado. Asegúrate de que has drenado el exceso de agua de la maceta para que no quede sumergida una vez hayas terminado de regarla.

Corta el tallo cuando dejen de florear

 Una vez que el ciclo floral de tus orquídeas se haya cumplido y sus flores hayan caído, tendrás que podar la planta. Para asegurarte de que sigue creciendo, esto por qué pierde energía en varas secas. Al podarla, permitirás que empiecen a florecer de nuevo. Para asegurarte de que no las cortas demasiado, mira los nudos (pequeñas yemas en el tallo) y corta el tallo justo sobre el primer nudo del tallo que se acaba de secar.

El lugar ideal para una orquídea

Para resumir, el lugar donde sitúes la orquídea dentro de tu casa, oficina o despacho será vital para su buen estado de salud. El sitio debe escogerse no sólo pensando en lo bonita que podría quedar allí, sino también teniendo muy en cuenta las condiciones ambientales que tendrá. Por lo tanto, hay que primar un lugar con condiciones óptimas a uno donde simplemente quede bien. Los factores a tener en cuenta son:

  • Luz: las orquídeas necesitan mucha luz, pero no exposición directa al sol. El mejor lugar para ellas es cerca de ventanas y balcones donde la luz solar no sea directa o se pueda filtrar con cortinas.
  • El lugar ideal también debe ser de fácil aireación para evitar los ambientes muy cargados, pero teniendo cuidado con las corrientes de aire que podrían hacer caer las flores de tu orquídia