Consejos para usar tu Molcajete


Desde tiempos ancestrales, el molcajete ha sido la herramienta primordial de la cocina mexicana. Del náhuatl molli (guisado, salsa), y caxitl (cajete o vajilla), el molcajete es un mortero de piedra volcánica que se utiliza para la molienda de granos y especias. Su textura áspera permite mezclar diferentes ingredientes para preparar salsas y guacamoles de consistencia robusta. Si quieres darle un toque de autenticidad y sabor rústico a tu cocina en estas fiestas patrias, el molcajete no debe faltar.

 
El temolote (la herramienta de trituración) es muy particular, pues con el tiempo y uso se va amoldando a la silueta de la palma de tu mano, e incluso adoptará la forma de tu pulgar, dependiendo de cómo lo agarres.
 
Todos los molcajetes nuevos requieren ciertos procesos antes de usarlos. A continuación te presentamos una pequeña guía para curar la superficie de tu molcajete, y una receta para preparar un guacamole simple pero delicioso.
 

Cómo curar tu molcajete
 
Ingredientes:

  • 1 puñado de arroz blanco crudo seco.
  • 1 cucharada de sal gruesa.
  • 2 cucharadas de aceite.
  • 1 chile verde picado.
  • 4 dientes de ajo.
  • 1 cucharada de comino y 1 de pimienta.

 
Instrucciones:

  1. Sumerge tu molcajete nuevo en agua caliente un par de minutos. Luego déjalo secar al aire.
  2. Añade al molcajete tres cucharadas de cualquier tipo de arroz blanco seco, y una cucharada de sal gruesa.
  3. Con pequeños giros ondulatorios de la muñeca, usa el temolote para triturar el arroz y la sal sobre la piedra hasta desintegrar los granos en un polvo fino. Sigue triturando con movimientos circulares durante varios minutos hasta que el arroz se pulverice completamente con los trozos de piedra, y la superficie adquiera un tono gris oscuro.
  4. Agrega dos cucharadas de aceite, un chile verde picado, un diente de ajo, y muélelo todo con el mismo procedimiento.
  5. Ahora solo desecha los restos de arroz, enjuaga el molcajete, y pasa tus dedos por la superficie para descubrir la nueva suavidad adquirida. Ten en cuenta que la superficie nunca se volverá completamente suave, pues la naturaleza áspera de los materiales es lo que se presta tan bien para preparar salsas gruesas.
  6. Enjuaga con agua caliente y quita los residuos grandes de la superficie del molcajete. No le apliques jabón, para conservar el genial sabor de la mezcla.

 
Siempre coloca algo debajo del molcajete cuando lo uses, pues como está hecho de piedra volcánica, además de que sus patas suelen ser picudas, puede raspar las superficies de tu cocina.
Úsalo sobre un tablero para cortar, o un trapo de cocina.
 
Ahora que tu molcajete está listo querrás ponerlo a trabajar, por lo que te compartimos una receta para preparar un delicioso guacamole.
 

 
Guacamole Casero
 
Ingredientes:
 

  • cucharadas de cebollas finamente picadas.
  • 4 chiles serrano finamente picados.
  • 3 cucharadas de cilantro finamente cortado.
  • Sal al gusto.
  • 3 aguacates grandes.
  • 115 g de jitomate finamente cortado.

 
Preparación:
 

  1. Muele en conjunto la cebolla, los chiles, el cilantro, y añade sal al gusto.
  2. Corta los aguacates por la mitad, quitándoles el hueso y extrayendo la pulpa de las cáscaras. Tritúralos y añádelos a la mezcla de los chiles, que adquirirá una consistencia de textura gruesa.
  3. Agrega la porción de jitomate, reservando una cucharada para ajustar al sazón. Después de comprobar el sabor, agrega el resto del jitomate, la cebolla y el cilantro picados.
  4. Sírvelo a temperatura ambiente con algunos totopos. De preferencia no lo guardes en el refrigerador.

 
Si quieres añadirle un toque de frescura a tu guacamole puedes agregar a la mezcla del punto 2 un mango completo picado en cubitos, 2 cucharadas de cilantro picado, y 1 cucharada de jugo de limón.
 
 
 
¿Quieres conocer el mejor molcajete?